Vinos tintos y postres, una exquisita y sorprendente combinación

En el mundo de la gastronomía existen combinaciones que por regla general funcionan, pero también hay otras que sorprenden por su sabor y notas aromáticas. Una de ellas es el vino tinto y los postres, maridaje que muchos consideran un área de las cepas blancas y espumantes. 

Pero ¿qué dicen los expertos al respecto? Marcelo Papa, enólogo en jefe de Marqués de Casa Concha, elegido enólogo del año 2019 por el crítico Tim Atkin, explica que hay preparaciones en las que mezclar un postre con tintos funciona.  

“Si bien no es la primera opción para maridar, si se piensa en postres dulces, la mejor forma de maridar una cepa como el Carmenere es con preparaciones que tengan más de un 70% de cacao, lo que generalmente corresponde a la barra pura, como podría ser el caso de brownies o tortas”. 

Una de las claves para lograr el maridaje perfecto, es el equilibrio entre la cantidad de azúcar del postre y la del vino. Según expertos, el amargor de los chocolates más negros potencia el sabor de vinos elaborados con la variedad de uva Cabernet Sauvignon, Carmenere o Merlot, por lo que son una combinación poco explorada pero cargada de diferentes notas. 

Para disfrutar en casa de este tipo de maridaje, una opción es un Carmenere 2018 de Marqués de Casa y Concha con un brownie de chocolate 70% cacao. Lo que sí, es importante fijarse en que el queque debe ser seco y contar con un alto grado de amargor.

Postres de autor: innovación y sabor

Una opción menos convencional pero cada vez más popular entre chefs nacionales para maridar vinos, es la realización de postres que mezclan sabores clásicos como el chocolate con ingredientes que normalmente no se pensarían para un postre como el romero o el queso azul.

El reconocido repostero nacional Gustavo Sáez (@gustavosaezt), miembro del equipo de pastelería nacional conocido como la Roja Dulce y elegido el mejor pastelero de Latinoamérica en 2016 ha sorprendido con preparaciones que mezclan ingredientes que entregan una línea de sabores poco convencionales pero deliciosas, las que pueden disfrutarse junto a tintos de Marqués de Casa Concha, marca de la que es actualmente embajador. Por ejemplo, para maridar un Cabernet, un queque de plátano con nueces, relleno de pasta de avellanas y bañado en chocolate es una excelente alternativa.