Se espera una recuperación gradual en la inversión en el mercado de Software a partir de 2022

La coyuntura actual ha cambiado drásticamente los distintos sectores de la sociedad, optando por digitalizarse y adoptando nuevas soluciones, plataformas y herramientas digitales permitiendo dar continuidad a la rutina diaria de las personas y sus trabajos.

En este sentido los softwares (SW), han sido un soporte clave para las distintas empresas, cuyo uso y desarrollo ha visto un exponencial aumento en los años anteriores. En efecto, según IDC, principal consultora para los mercados de tecnología de la información, telecomunicaciones y tecnología de consumo, realizó un análisis sobre el comportamiento de estos sistemas informáticos, revelando que a inicios de 2019, el uso de SW tuvo un crecimiento cercano al 7% con respecto al año 2018, cuyos hechos ocurridos en octubre de este año impactaron dicha industria, generando un decrecimiento de estos para inicios de 2020.

Frente a esto, Jonathan Namuncura, Analista Senior de Soluciones Empresariales en IDC Chile, explica que «en los últimos 12 meses, por los dos últimos hechos ocurridos en el país -estallido social y pandemia COVID-19-, muestran que para este año y los próximos dos años, se proyecta una baja casi de doble dígito, asumiendo que dichos escenarios desacelerarían la economía, postergando los proyectos de adopción tecnológica de avanzada (IoT, AI/ML, Bid Data), para ser sustituidos en prioridad por iniciativas relacionadas con la continuidad operacional y/o la mejora en el procesamiento de transacciones del negocio«.

Al igual que el fomento y uso de dichas categorías de SW, la inversión en TI también se ha visto afectada por ambos fenómenos, donde inicialmente el estallido social «agregó una cuota de incertidumbre en el mercado, para luego dar paso a cambios en la agenda legislativa por parte del sector público y nueva priorización del sector privado«, declara el analista, agregando que en términos de inversión «este último sector estuvo focalizada en reconstruir infraestructura dañada. En ambos casos, la inversión en TI se vio afectada de manera significativa si se compara con el crecimiento del mercado durante el último semestre del año«, afirma.

Asimismo, explica que este año, con el COVID-19, se ha observado una dilatación en el cierre de los de los negocios, donde «las empresas evalúan constantemente sus decisiones, y en muchas ocasiones, terminan por postergar la compra de tecnología», pero que a su vez, el escenario actual ha permitido fortalecer los canales digitales y robustez de la cadena de suministro, esperando poder contar con una «recuperación gradual, una apertura e inversión en distintas iniciativas digitales, que estarán requiriendo de la inversión en software, donde la recuperación debería darse con mayor fuerza a contar de 2022», declara.