¿Qué tienen en común Autos, Teléfonos, Lavadoras y Routers?

Estamos viviendo una transformación digital provocada por la pandemia, donde por la imposibilidad de salir de casa, nos forzó a que la mayoría, si no son todos los trámites, trabajos y estudios tuvieran que hacerse por internet. En este contexto de revolución tecnológica, también aparecieron varios artefactos para mejorar la experiencia de los usuarios, desde routers con tecnologías de inteligencia artificial (IA), electrodomésticos que se conectan a Internet, todo al mismo tiempo que tecnologías como 5G marcan su llegada al mercado.

Actualmente, estamos con una baja en los casos activos de Covid-19, con una recuperación a paso firme de la crisis sanitaria que sigue golpeando al mundo. Por lo mismo, las expectativas de una mejoría en la economía son altas, el mismo Banco Central prevé un fuerte crecimiento en torno al 10% durante este año en nuestra economía, según el Informe de Política Monetaria de septiembre, presentado por el presidente de la entidad, Mario Marcel.

Ambas situaciones, la transformación digital ocasionada por la pandemia, junto con el alivio en la economía, podría hacernos creer que la demanda por productos tecnológicos está creciendo y eso es así. Por ejemplo esta mejoría ha impactado de forma positiva a la demanda por automóviles a nivel mundial. En Chile, los primeros seis meses del año registraron un alza en la comercialización de unidades en un 74,1% en comparación al mismo período del año anterior, según la Asociación Nacional Automotriz de Chile (Anac).

¿El problema? La escasez de chipsets. Recordemos que este fenómeno de recuperación está ocurriendo a nivel global, por lo que estos pedidos también están siendo requeridos en otros países, como ya advertía hace unos meses The Guardian. ¿El resultado? los materiales que se necesitan para ensamblar los artefactos están faltando.

Según explica Claudio Torres, experto en tecnología y Regional Manager Cono Sur de D-Link, “actualmente todos los dispositivos tienen un Chip en alguna parte, en la fabricación de un solo automóvil se requiere más de 100 microprocesadores. La pandemia limitó la producción automotriz pero aumentó la producción de dispositivos como routers, smartphones y muchos otros, por lo que ahora que estamos volviendo a nuestra antigua realidad, la producción no es suficiente para satisfacer la demanda”. De acuerdo al directivo, esto podría provocar un alza en los precios e incluso tener que esperar meses para que llegue un automóvil.

Y no solo en el mercado automotriz ocurren estas limitaciones, ya que como asegura el ejecutivo, “incluso los chipsets de WiFi están complicados de conseguir”. Esto podría traer dificultades en varias industrias tecnológicas, como celulares, computadores y consolas de videojuegos. “El año pasado ya veíamos preocupación, cuando Apple decidió graduar el lanzamiento de la serie de Iphone 12 y Sony no pudo satisfacer la demanda del PlayStation 5. Hoy Volkswagen, Ford, Fiat, Chrysler y Nissan se ven forzados a retrasar sus nuevos modelos”, afirma Torres.

El desafío es buscar formas de adaptarse a esta situación, mientras la producción de microprocesadores no pueda con la demanda a nivel mundial, tendremos grandes posibilidades que las entregas de diferentes artículos se retrasen, que suban los precios e incluso ver menor oferta de productos, con todo, “siempre una situación como esta provoca una ventana de oportunidad, por lo que aquellos quienes podamos entregar dispositivos a tiempo podremos tomar ventaja sobre otros y es lo que nosotros estamos haciendo en D-Link”, finaliza Torres.